jueves, 11 de julio de 2013

Para la eternidad...

En el cielo el radiante sol que ilumina mi mirada cada mañana, es mi espada de lucha, mi única ilusión... Las nubes proclaman la eterna felicidad, ya jamás lloverá, el cielo no llorará porque no está en soledad...
Estoy caminando y siento una suave brisa pasar por mi mejilla, veo a las plantas vivas, a los árboles regalando vida y eso se manifiesta en mi sonrisa, es evidente que acá no hay dolor.
Los animales corren contentos, las aves se elevan y vuelan disfrutando de la libertad... Abunda la armonía y los humanos están unidos, la placidez que tienen sus almas les permite amar de verdad para ya no matar ni hacer el mal.
En el océano están los peces nadando disfrutando del agua transparente y limpia, se dirigen al arrecife y sólo ven la felicidad, miran hacia abajo y abunda la alegría. No hay temores ni desconfianza, la paz mundial por fin se consiguió...