miércoles, 10 de julio de 2013

El pez diferente (historia)

Un matrimonio con tres hijos tenía una pecera con seis peces, cinco de ellos eran casi iguales, no se los podía distinguir pero uno, al cual llamaron los niños "Blue" era diferente, los demás no le dejaban comer, lo hacían a un lado, no le hablaban y le hacían sentir que molestaba todo el tiempo...
El pez estaba siempre en un rincón y nunca lo veías nadar como los otros... Los niños se preocupaban por él y le daban la comida aparte, se daban cuenta que estaba a punto de morir y lo socorrían de la mejor manera posible... Blue tenía que aprender a convivir con los demás peces pero al no ser como ellos se le dificultaba mucho y no tenia fuerzas para ir cerca de la superficie a nadar como todos, simplemente sus aletas parecían no responder.

Él había tratado de integrarse pero siempre le hicieron sentir menos y ya de nada servía volverlo a intentar de la misma manera ya que conseguiría el mismo resultado, el rechazo. 
Un día los chicos se dieron cuenta que sería una excelente idea comprar uno igual a él para que se sintiera normal ya que no se daba cuenta que era especial. Y así lo hicieron, al día siguiente pusieron en la pecera a "Cósmico". 

Blue al verlo no le dio importancia ya que de seguro lo iba a tratar igual y se iba a unir al grupo de los "normales" pero no fue así.

- Hola! Soy nuevo en la pecera y me siento algo raro... Me llamo Cósmico 
- Ah... Me imaginé que eras nuevo, yo... me llamo Blue, mira, allá están los demás, podes hacerte muchos amigos y ser feliz, te deseo lo mejor...
- Pero... ¿No son tus amigos?
- No... Ellos no me quieren, no me aceptan, nunca lo hicieron... He estado en varias peceras pero siempre fui el "diferente" y ya estoy cansado, yo creo que tendría que terminar mi vida ya...
- ¡No! ¡Yo te quiero! ¡Yo quiero ser tu amigo!
- Te quedarás solo... 
- Pero voy a tener a un amigo de verdad y no a cinco falsos ¿No? 
- A veces es mejor, créeme... Anda con ellos y vas a ser mas feliz que estando conmigo.
- No lo haré... Yo te aprecio por lo que sos y aunque ellos no lo hagan yo ya te quiero, porque ya sos mi amigo, desde que entré a este lugar sentí que no soy como ellos y al verte lo confirmé más... Somos diferentes, somos especiales, no por eso tenemos que ser estúpidos.
- Sabes... Tenes razón y aunque mis aletas estén cansadas de nadar y nadar y volver a caer lo voy a intentar de nuevo y ya verás que solo voy a poder salir adelante, bueno, con tu ayuda también...

Y así lo hicieron, al momento de la comida, como de costumbre los seis empujaron a Blue pero éste los empujo más fuerte pudiendo así comer más que ellos.
Si bien ahora no son amigos se respetan... Los dos amigos siguieron con su vida y son muy felices, tratan de sonreírle a la vida y no se dejan maltratar por nadie ya que tienen los mismos derechos y no por ser diferente tiene que ser menos o poca cosa.

Yo soy un poco como Blue, diferente quizás, me siento muy identificada pero no con el final ya que yo no me siento aún con las suficientes fuerzas para poder seguir con mi vida y no pensar en terminarla con mis catorce años. Como bien lo dice el cuento, en todas las peceras fue igual, en mi caso, en todos los colegios...